Climatología y Eventos

Tras la ceremonia, llegaste hasta el lugar del banquete. El coctel de la recepción se celebraba a las 14 horas en el patio principal de una antigua bodega de vinos de Jerez. Es el mes de mayo, y los termómetros marcan 32 grados. El sol está en su punto más alto. En el patio sólo hay tres sombrillas, y los 200 invitados se encuentran por momento más sofocados. Algunos empiezan a aflojarse la corbata, y algunas señoras buscan la sombra entra unas buganvillas de los arriates. Como estaba previsto, el tiempo acompañaría, después de unos días de lluvia que amenazaban aguar la celebración.
Cuando hablo de climatología en un evento no me refiero sólo consultar una app del tiempo, para ver si lloverá o no el día que tengamos que producir un evento u organizar una celebración. Los requisitos van más allá. Por ejemplo, la adecuación climática de un local interior, donde hemos decidido realizar una presentación, son parámetros a tener en cuenta, tanto como la acústica o el control audiovisual del mismo. No escuchar bien, o tener poca visibilidad de la actividad, son detalles muy importantes en la organización. Pero no podemos permitir que los asistentes, 200 o 2.000, acaben con una pulmonía o asados como pollos. Y si hablamos de exteriores, el estudio de las sombras, de los respaldos naturales o artificiales de la ubicación, son primordiales.
Estos detalles si se descuidan pueden acabar haciendo pasar una mala experiencia a los asistentes, dejando en segundo lugar el verdadero motivo del acto.

Mario Ojeda Sierra

Event Design en Great & Garbo